Motivación para participar en el proyecto

El año 1993, terminaba mis estudios de Odontología, cerraba un ciclo que tenía que ver con los estudios, mi vida porteña (Valparaíso), y de trabajo partidario en pos de los más necesitados. Volvía a Santiago para desarrollarme como profesional y en búsqueda de dos objetivos: Un postgrado en Cirugía Maxilofacial y dónde seguir aportando a la sociedad, ya que en parte gracias al crédito universitario de esa época había podido estudiar. Me acerque al Colegio porque recordaba que cuando eramos pequeños acudíamos a un hogar de ancianos o hacíamos colectas para reunir alimentos no perecibles para campamentos en riesgo. Conversamos con Mme. Hélène y me comentó de su proyecto educativo, que a la fecha ya tenía 4 años de funcionamiento y me invitó a desarrollar el aspecto relacionado con Salud. Fue una bella oportunidad de poder implementar en una comunidad cautiva un plan de salud que implicaba áreas de atención preventiva y curativa en lo odontológico. Desde esa fecha hasta ahora organizamos, implementamos, y desarrollamos lo que hoy se llama Proyecto Solidario de Salud La Girouette.

Valores del proyecto

Son varios los valores que se pueden desprender del Proyecto Solidario de Salud (hoy, El Tártaro), y podríamos dividirlos en dos grandes áreas, las relacionadas con la educación y las del servicio al prójimo. Me referiré a las del servicio por estar más cerca de mis competencias. En relación al trasfondo valórico hemos observado en el curso de estos 18 años el desarrollo de varios valores, por mencionar algunos el de la Gratitud al permitirnos ser tratantes de pacientes con diferentes dolencias, la Responsabilidad que significa hacerse cargo de un enfermo, la Sensibilidad al dialogar y medicar a un sufriente, la Comunicación que te permita comprender el motivo de su consulta, la Paciencia para dar los tiempos que cada ser humano requiere, el Respeto que se le debe a cada prójimo sin importar su condición, la Solidaridad para donar tu tiempo y trabajo en pos de los que no tienen el mismo acceso a la salud..

Aprendizajes

Claramente este proyecto llena y desborda la necesidad que se alberga en mi interior de poder trascender por este mundo habiendo ofrecido a un otro ser humano la posibilidad personalizada de mejorar su calidad de vida. Uno de los aprendizajes, porque han sido muchos a lo largo de mi carrera, es la necesidad de organización frente a cualquier proyecto en que se desee emprender en la vida. La posibilidad de ahondar en los conocimientos organizacionales nos permiten estructurar y fomentar adecuadamente cualquier aventura en cualquier área que deseemos incursionar.

Quienes lo hacen posible

Este proyecto cuenta con el apoyo irrestricto de Mme. Hélène y Félix, quienes junto a la comunidad girouettiana representada por los padres, alumnos, profesores y auxiliares, quienes año a año han apoyado las necesidades que van surgiendo y dando forma a lo que hoy representamos. Una Comunidad Solidaria. En lo estrictamente profesional, el año 1993 llamé a mi gran amigo y colega, Rodrigo Rubio Aguliar, quién me ayudo a dar el puntapié oficial al proyecto de salud y que hasta el día de hoy nos ha acompañado. Luego a Germán Laissle, tremendo aporte y aire renovado desde el año 2003 con quien mejoramos varios aspectos de procedimientos y digitalización de la experiencia, embarcados desde Huentelauquen y ahora en el Tártaro en poder dejar construida una clínica odontológica como legado en cada sitio donde se definan los trabajos solidarios. Todos los colegas odontólogos, médicos y laboratoristas dentales que se han sumado en distintas oportunidades donando su tiempo desinteresadamente. Mme. Clara, por todos conocida, tremendo motor y gestora de tantos eventos conducentes al éxito del proyecto, siempre con una disposición impecable.

Una anécdota para recordar.

Huelden y sus 10 años de trabajo solidario de salud, incluido el año del HANTA, en que decidimos acudir sólo profesores y profesionales, junto al gran Wenseslao, que con su apoyo incondicional ha estado presente en mi vida por casi 43 años, oficiando de las más insospechadas tareas, cuidando por nuestras almas y aleccionadonos con su particular estilo, el de los grandes profes que marcan en el centro. Tanto buen Curanto en hoyo, reunidos locales y foráneos alrededor del foso donde durante toda la mañana se trabajó para que pasadas las 14 hrs, todos al son de un permanente sonido : Tac, tac, tac…tac, tac, (conchas de choritos rebotando) cataramos ahumados en una mezcla de elixir sureño representado por salmón, pollo y cordero en vino blanco (cartoné).

Sueños para el futuro

Algún día contaré con la inquietud de un otro ex-alumno que quiera continuar liderando esta obra y de paso plasmar las cifras oficiales que permitan legitimizar desde la academia esta experiencia para que sea emulada por tantos otros colegios del gran santiago u otra región, y de esta manera seguir contribuyendo a mejorar la calidad de vida de aquellos chilenos excluidos no importa porque razón, del beneficio que otorga contar con una buena salud general y por supuesto oral.